<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-28397226</id><updated>2011-04-21T20:28:19.472+02:00</updated><title type='text'>LATIDOS</title><subtitle type='html'>Pensamientos, opiniones, planteamientos... Todo cabe dentro de un orden y de un concierto (a ser posible de Dire Straits).
Lo fundamental es conectar, ampliar conocimientos, ayudarnos unos a otros y, hacer amistad...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lorenzocanales.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28397226/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenzocanales.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Lorenzo Canales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13452551857594791463</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28397226.post-114877152988674562</id><published>2006-05-28T01:08:00.000+02:00</published><updated>2006-06-12T15:57:14.793+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5616/3008/1600/P3240112.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5616/3008/320/P3240112.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;em&gt;"HE VIVIDO TANTO COMO RECUERDO...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;HE MUERTO TANTO COMO OLVIDE..." &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;em&gt;L. Canales&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28397226-114877152988674562?l=lorenzocanales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenzocanales.blogspot.com/feeds/114877152988674562/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28397226&amp;postID=114877152988674562' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28397226/posts/default/114877152988674562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28397226/posts/default/114877152988674562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenzocanales.blogspot.com/2006/05/he-vivido-tanto-como-recuerdo.html' title=''/><author><name>Lorenzo Canales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13452551857594791463</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28397226.post-115011268187602234</id><published>2006-05-25T13:43:00.000+02:00</published><updated>2006-06-19T09:43:02.416+02:00</updated><title type='text'>EL COMBATE O DUELO AL ATARDECER</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Me quedé mirándole. Fijamente. Sabía a lo que me exponía, pero me causaba cierto placer mirarle y me sentía capaz de hacerlo. No como otros, que lo dicen, pero no lo hacen. Yo estaba ahí, no de frente, pero sí muy cerca. Mientras, él estaba serio, muy serio, convencido…, convencidísimo. Con un bigote sensacional. Ese mostacho era su escudo de armas, símbolo de su nobleza y la marca de su estirpe. Se veía de lejos que ese hombre no era un cualquiera y casi llegué a comprender a todos cuantos pueden llegar a envidiarle, asumiendo las diferencias evidentes entre él y el resto de la humanidad.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El caso es que él sabía que era alguien. Sin embargo, nadie le miraba tanto como yo y eso me daba morbo. Nadie estaba tan cerca de él como yo lo estaba en aquellos momentos y eso hacía sentirme distinto.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Le iba a decir algo, pero decidí esperar. Dentro de mí bullían las sensaciones y las dudas, he de reconocerlo, pero aguanté. No tenía ni idea de lo que entonces pasaba a mi alrededor. Llegó un momento en el que ambos, él y yo, parecíamos dentro de una burbuja y, fuera de ella, se había detenido el tiempo. Yo al menos no percibía movimientos. Sólo estaba pendiente de él y él se mantenía ajeno a mi presencia, pero solo por el momento…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lo tenía ya muy claro. A esas alturas, yo ya no podía echarme atrás, pero no quería precipitarme... Seguí mirándolo. Decidí analizar un poco más sus gestos, valorar todas las opciones, medir bien el terreno, prever sus instintos... Pero no era una tarea fácil. Era inútil querer abarcar todas las posibilidades que podían darse. Entre él y yo, por mucho que me duela reconocerlo, habrá siempre un abismo imposible de salvar.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mi objetivo, en cualquier caso, no era superarle, pero sí estar a su altura, aunque solo fuese por un instante. Para conseguirlo, había que calcular bien las distancias y dejar un margen. Esa era mi estrategia. Ya sólo me quedaba concluir un plan... &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El sol brillaba con fuerza. Mi garganta se había secado con la tensión. Sentí calor y frío, como en un duelo al amanecer, pero ya eran las cinco de una tarde de agosto. Era muy complicado mantener la concentración. Llegué a perderla cuando caí en ese detalle: eran las cinco de la tarde y ese guarismo me recordaba algo. El cinco…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En fin.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Llegó el momento. Supuse que tendría que girarse hacia mí y los pasos que nos separaban eran los justos. Respiré hondo, apreté los puños para soltar los nervios y abrí la base de mis pies formando un ángulo recto. Pudo pasar tan sólo un segundo, pero me pareció más tiempo. Nuestras miradas se cruzaron y decidí tomar la iniciativa.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"Buenas tardes, agente. Acabo de almorzar y, al llegar a mi vehículo, éste que usted vigila, he observado que hay una multa en el limpiaparabrisas… ¿ocurre algo…?" &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mi pregunta sonó fuerte, la verdad. Yo llegué a advertir que de mi voz había surgido un cierto tono irónico y eso, lejos de preocuparme, me dio más valor, el suficiente para mantener su mirada... El se sorprendió. Volvió la cabeza atrás pero pronto confirmó que la soledad presidía aquel encuentro. Efectivamente, comprobó que era yo el que le hablaba a él. Nadie más. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Su bigote, antes relajado desde el perfil, se mostraba ahora ante mí en toda su horizontalidad. Y empezó a crecer. No sé cómo, pero fue agrandándose sufriendo una metamorfosis imposible, que incluso me hizo tambalear. Mi vista había perdido la referencia de sus ojos, el punto sobre el que fijar mi equilibrio.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ya no había boca, ni ojos, ni rostro… yo solo veía un bigote, inmenso y depredador que, de pronto, empezó a moverse. Debajo de él surgió esta frase:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"Buenas tardes. Ocurre que está al llegar la grúa y que el coche va para el depósito. Eso es lo que hay."&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"¿Pero cómo va a ser eso? -dije yo sabiendo ya de antemano que mi exposición le iba a parecer carente de cualquier rigor científico- No hay vado, no hay garaje, sólo zona azul…"&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mi ironía se había tornado en un lamento innegable. Iba perdiendo a los puntos un combate que estaba todavía en el primer asalto. Se hizo un silencio que quedó roto cuando su mano se elevó acercando un radioteléfono a aquel espesor salvaje:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"¿Qué pasa, viene o no viene la grúa…?"&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"Señor agente, mire usted… Estuve toda la mañana fuera y no he podido venir a cambiar el ticket del aparcamiento. Yo pago lo que tenga que pagar pero… ¡la grúa no!"&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En esos momentos, de haberlo tenido, mi entrenador hubiese arrojado la toalla. El municipal me parecía cada vez más grande. Su libreta, y su radio, y su bolígrafo, y su placa…y aquel bigote. Todo era ya inmenso y yo me sentía cada vez más poquita cosa.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"El vehículo se encuentra mal estacionado y ha superado los límites horarios, por lo que hay que proceder con la retirada del mismo, cursando además la correspondiente sanción al propietario. Todo ello, según la ordenanza 327 / 2003 de Trafico y Seguridad Local ".&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Yo había visto situaciones similares, nunca me habían tocado a mí, pero sabía que no siempre se retiraba el vehículo, así como así. De pronto me vino al recuerdo aquella vez que una señorita de buen ver había dejado su coche aparcadito junto a la puerta de Urgencias del Hospital, subido en el bordillo de la acera, ocupando parte de la rampa para minusválidos y también un trocito del paso de cebra.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dos pucheritos en el rostro de la dama bastaron para que el agente acabara compadeciéndose y, con gesto paternal, anulara la denuncia. Fue entonces cuando, al recuperar aquel pasaje en mi memoria, creí oír sonar al ritmo de fanfarrias las trompetas de la banda sonora de aquella película del boxeador y, levantando mi orgullo, recuperé la ironía en mi discurso. Crecido como un potro salvaje, espeté a la altura de aquel bigote:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"Proceda como crea conveniente, pero permítame… Aprovechando sus amplios conocimientos sobre el reglamento… ¿Podría decirme qué sanción se me impondría si decidiese enviarle a usted a la mierda, decirle que es un chulo, un mal nacido y le deseara el peor de los males?"&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ambos, bigote y agente, temblaron hasta perder la compostura y, de forma claramente irascible, me llegó la respuesta:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"¡Ay si usted hiciera eso! No sólo le detendría por atentado a la autoridad, sino que me ocuparía personalmente de retirarle el vehículo y sumar contra usted todas las sanciones que me fueran permitidas. Incluso&lt;/em&gt; -dijo ya perdiendo los papeles-,&lt;em&gt; le abofetearía en ausencia de testigos…"&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Yo había recuperado mi estrategia, mis fuerzas y mi margen de maniobra:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"Bueno, bueno, señor agente, no se ponga así…&lt;/em&gt; -dije yo bajo una sonrisa de medio lado- &lt;em&gt;Era sólo por saberlo. Pero… dígame. Y si en vez de decirlo, ¿simplemente lo pienso?"&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El agente ya no era nadie, su bigote me pareció pelusilla. Mi ironía estaba por encima de su gorra y el combate esperaba una sentencia…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"Mire usted señor, eso es sólo si me lo dice, así que ni se le ocurra."&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;"De acuerdo… pues sepa usted señor agente que yo no se lo digo, pero que le quede constancia de esto… Yo, todo eso, LO PIENSO."&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El peso del municipal cayó sobre sus rodillas que, temblorosas, apenas si lograron sujetarlo. Su rostro se volvió blanquecino, empapado con el sudor de la derrota. No dijo nada. Guardó sus utensilios, metió las manos en los bolsillos, se giró e inició una ruta indecisa. Yo aproveché para subir al coche y salir pitando. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;No me llegó la notificación de la multa. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nunca he vuelto a ver al agente.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Seguirá teniendo ese bigote?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Saben ya qué premio tiene el cinco…?&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28397226-115011268187602234?l=lorenzocanales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenzocanales.blogspot.com/feeds/115011268187602234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28397226&amp;postID=115011268187602234' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28397226/posts/default/115011268187602234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28397226/posts/default/115011268187602234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenzocanales.blogspot.com/2006/05/el-combate-o-duelo-al-atardecer.html' title='EL COMBATE O DUELO AL ATARDECER'/><author><name>Lorenzo Canales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13452551857594791463</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28397226.post-114823632980176698</id><published>2006-05-21T20:28:00.000+02:00</published><updated>2006-05-27T09:41:59.040+02:00</updated><title type='text'>Latidos del tiempo</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5616/3008/1600/Mallorca%20134.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5616/3008/400/Mallorca%20134.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Siento los latidos del tiempo, golpeando a veces, susurrando otras, pero siempre constantes, como la luz o el silencio.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Siento el resquebrajar de la memoria, el crujir de sus engranajes mientras se van acercando las reminiscencias contra la pared del pensamiento. Ahí todos, perennes o anárquicos. A veces firmes, a veces temblorosos. &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Los hilos de mi vida se entrecruzan y me dejan entrever sentimientos, nostalgias, sospechosos pasajes y secuencias que debo seccionar para comprobar si tienen un soporte real en mis vivencias…¿Gocé tanto al suspirar o lloré con sonrisas esos momentos?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;He vivido tanto como recuerdo, he muerto tanto como olvidé…&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28397226-114823632980176698?l=lorenzocanales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenzocanales.blogspot.com/feeds/114823632980176698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28397226&amp;postID=114823632980176698' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28397226/posts/default/114823632980176698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28397226/posts/default/114823632980176698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenzocanales.blogspot.com/2006/05/latidos-del-tiempo.html' title='Latidos del tiempo'/><author><name>Lorenzo Canales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13452551857594791463</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28397226.post-114871468158556950</id><published>2006-05-19T09:26:00.000+02:00</published><updated>2006-06-12T16:00:57.543+02:00</updated><title type='text'>Latidos de la noche</title><content type='html'>&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 328px" height="223" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5616/3008/320/Mallorca%20017.0.jpg" width="320" border="0" /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Era una noche sin aire. Los silencios dormían (es un decir) en el vacío del cielo estival.&lt;br /&gt;Sonaba más la oscuridad que el rumor de los grillos agonizantes clamando contra el infierno del fuego más negro.Solo así es posible soñar sin sueño, con los ojos abiertos y sin mirar a un punto concreto, dejando la mirada perdida en un horizonte hacia dentro.&lt;br /&gt;Las manecillas del reloj se recreaban en su mundo y no se atrevían a dar el paso que les pertenece dada su condición de vigías del tiempo.&lt;br /&gt;La mañana quedaba aún muy lejos.&lt;br /&gt;El calor de aquel verano pudo haber paralizado la historia, incluida la mía, de no ser por aquella voz…&lt;br /&gt;Sonó imperceptible primero, similar al ritmo de un suspirar lejano.&lt;br /&gt;Yo podría haberla imaginado mientras dormía, pero sé que estaba despierto.&lt;br /&gt;Lo sé porque mi piel la intuyó primero y después le fueron siguiendo cada uno de mis sentidos, uniéndose poco a poco a un carrusel de percepciones que acabaron distinguiendo claramente una sintonía que la envolvía en un manto maravilloso.&lt;br /&gt;Las notas de aquella caricia refrescaron mi frente sudorosa.&lt;br /&gt;Ese sonido acunaba mi respiración, agitada por la curiosidad.&lt;br /&gt;Abrí los poros de mi alma y, de aquella melodía, surgió ya, nítida, esa voz: &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Saludo a los testigos de la noche,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a los presos de la soledad y del tormento,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a los que buscan con ojos ciegos la aurora de los sentidos;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;saludo a los poetas, a los trovadores,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a los gentiles truhanes y a los ladrones de besos;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;os saludo, Señores del Misterio,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;dulces cobardes que renunciáis a vuestros rostros&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;para cobijaros en la miseria de unos versos…”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;La Radio había tomado el relevo.&lt;br /&gt;Al acostarme, puse en un viejo aparato de música una cinta de Supertramp que, poco a poco, fue desvaneciéndose, difuminándose en los ecos de un piano. Esta había terminado su recorrido en ese artefacto simpático, el primero que había llegado a mis manos. De ésos con una boca dispuesta a digerir las primeras cintas, recién desvirgadas en esas veladas de música sin sueño.&lt;br /&gt;No sólo descubrí la voz envolvente que navegaba rumbo al infinito, también adiviné la magia reflejada en su eco.&lt;br /&gt;La palabra, dicha en rítmicos impulsos, mecida por el insinuante son del silencio, llenaba el espacio de aquella madrugada incierta que, sin embargo, marcó el ritmo vital de mi existencia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Suena mi voz en tu piel, resbalándose suave en la oscuridad,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;acariciando tus anhelos más sinceros,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;rodeando tu respiración precavida...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Las sombras sólo son siluetas sin temor.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Aleja tus miedos hacia la mañana,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;sonríe a la magia de esta noche inquieta y escucha:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Llego a ti con las manos abiertas de susurros para rodearte con deseo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Abre tus ganas de sentir y siente… los latidos de la radio.” &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquel entonces, yo tenía la edad de la inmadurez soberbia.&lt;br /&gt;Navegaba haciendo una travesía prevista a la que le faltaba el rumbo, no por olvido, sino más bien por pereza y, posiblemente, también por cobardía.&lt;br /&gt;Con esos años se es muy valiente en lo inútil y cobarde hasta el absurdo en lo más primordial.Uno sabe que hay que vivir, pero no tiene claro aún ni cómo, ni dónde.&lt;br /&gt;Aun así, yo era un joven despierto y capaz. Mucho, si hubiese sido entrenado para alguna causa, pero no fue el caso.&lt;br /&gt;Por eso, una peculiar pereza se había adueñado de mí en aquella curiosa etapa de mi vida.&lt;br /&gt;Era la apatía del inconformismo.&lt;br /&gt;Aquella noche, sin embargo, la radio puso en alerta algunos de mis pensamientos, poniendo en marcha mecanismos internos que se activan en un momento determinado y determinante de la vida.&lt;br /&gt;A veces, alguien o algo, de una forma u otra, nos marca para siempre.&lt;br /&gt;En mi caso, fue aquella voz…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Sé que sientes la soledad acompañando tus ansias,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;la misma que llena al marinero cuando parte al alba.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La brisa llegará cuando por fin hayas regresado&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y, satisfecho, adivines el perfil de tu propia orilla…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sé que buscas el beso de la vida, el abrazo de un poema,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;la mirada cómplice de unos ojos que, deseosos, te miren.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El silencio que escuchas te aclama en lo más hondo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y espera una repuesta, un gesto o una simple sonrisa …”. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La programación continuó llenando aquella vigilia, alternando melodías y palabras susurrantes con la información, puntual a cada cita.&lt;br /&gt;Escuchaba atento cada segundo, cada latido, como si mi corazón llevara su ritmo.&lt;br /&gt;Así fue transcurriendo la noche, tornándose serena y cercana…&lt;br /&gt;Supongo que me quedé dormido en algún momento. Eso ya no lo recuerdo…&lt;br /&gt;Sin embargo, sí puedo recordar aún, después de tantos años, un suspiro adornado con melodías y ecos, que aún se mantienen muy adentro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;“Ha nacido un sendero de la nada sobre el que caminar con firmeza,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;rumbo al porvenir de los años. Los silencios están ahora, presentes,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;pero la luz se advierte ya tras las ventanas de tu ser,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;dejando adivinar los primeros reflejos de la mañana, amaneciendo…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Quiero dejarte ahora, precisamente, en este momento sublime.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Deseo que heredes mis ganas, mis vientos, mis alas, mis miedos;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;mi desvelo, mi sed, mi deseo; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;el sabor de un fracaso, de una lágrima, la gloria de un beso… &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y el adiós de un pañuelo..."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Canales, verano de 2005&lt;/strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28397226-114871468158556950?l=lorenzocanales.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenzocanales.blogspot.com/feeds/114871468158556950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28397226&amp;postID=114871468158556950' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28397226/posts/default/114871468158556950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28397226/posts/default/114871468158556950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenzocanales.blogspot.com/2006/05/latidos-de-la-noche.html' title='Latidos de la noche'/><author><name>Lorenzo Canales</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13452551857594791463</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
